¿Quieres recordar cómo te sentiste?
Has visto la sesión. Ahora, si quieres saber cómo fue desde dentro, aquí te lo cuento.
Sancti Petri es uno de esos lugares que te devuelve al presente. Con su playa, el castillo al fondo, el olor a sal. Muchas familias lo eligen para pasar unos días de desconexión. Otras, además, deciden guardar un recuerdo de verdad.
Esta sesión fue justo eso. Un paseo tranquilo, en invierno, sin prisas ni guiones. Solo ellos, la playa vacía y el sonido del mar. Porque cuando viajamos en familia, lo que más echamos de menos al volver no son los sitios, sino los momentos. Los gestos pequeños, las risas, los abrazos.
Una sesión de fotos puede ser también una de esas actividades en Sancti Petri que os permite parar un poco. Es una excusa para hacer algo diferente durante las vacaciones en Sancti Petri, sin necesidad de grandes planes.
No hace falta que los niños estén quietos, ni que nadie pose. De hecho, cuanto más se mueven, mejor. Solo hace falta estar juntos. Yo me encargo de lo demás: observar, acompañar, captar.
Esta familia vino en invierno, y la luz suave del día nublado lo hizo aún más especial. Pero si estás planeando tus vacaciones en Sancti Petri para el verano, no descartes una sesión.
Los días largos permiten jugar con la hora dorada al atardecer, o aprovechar el amanecer cuando la playa aún está vacía y en calma. Son momentos perfectos para hacer fotos naturales, sin interrupciones.
Trabajo con un enfoque documental, muy poco invasivo. No os voy a pedir que poséis ni que repitáis nada. Me gusta buscar los gestos auténticos, las cosas que pasan sin que os deis cuenta. Eso es lo que de verdad emociona cuando miras las fotos con el tiempo.
No necesitáis preparar nada especial ni venir vestidos de una forma concreta. Lo importante no es cómo os veis, sino cómo os sentís.
Si estás buscando algo más que una sesión clásica, si quieres guardar un recuerdo real de tus vacaciones en familia, escríbeme. Puede ser en la playa, en las salinas, en casa o donde os sintáis cómodos.
Una hora juntos, sin presión. Y un recuerdo que durará mucho más que el verano.
Cualquier momento del año puede ser perfecto. En invierno, hay más intimidad y una luz muy suave. En verano, se puede aprovechar el amanecer o el atardecer, cuando la playa está menos concurrida.
No. Trabajo desde un enfoque natural y documental. No os daré instrucciones rígidas ni buscaré imágenes artificiales. Lo importante es que estéis cómodos y seáis vosotros.
Incluye entre 60 y 90 minutos juntos en una localización natural, sin presión de tiempo. Entrego una galería de fotos editadas con luz natural, sin retoques excesivos, listas para descargar y compartir.
Principalmente en la playa de Sancti Petri, pero también trabajo en las salinas, pinares, campos abiertos o en casa si lo preferís. Todo depende del tipo de recuerdo que queráis guardar.